martes, 30 de noviembre de 2010

Y de vuelta a mis días tristes

Hola otra vez. Tenía tiempo sin publicar, pero hoy me ha dado un pequeño ataque emo-poético y he decidido escribir un rato para desahogarme.

Mi tema de hoy... ¿Vale la pena preocuparse por aquellos que no lo hacen por ti? Todos sabemos que a nadie le gustaría estar en nuestros zapatos, a nadie le gustaría enfrentar nuestros problemas ni tampoco se interesarían en nuestros sufrimientos o malos ratos... Pero aún así nosotros, de tontos, seguimos allí preocupándonos por esa persona o ese grupo de personas a los cuales queremos sin motivo alguno, pero hoy me pregunto si eso de verdad vale la pena.

El cariño que damos es, normalmente, incondicional. No ponemos nunca un pero si de verdad queremos a alguien, y siempre se hace sin esperar nada a cambio. ¿Sabes? Yo sí lo espero, yo espero recibir afecto, recibir comprensión y amistad. Tal vez no en las cantidades que yo las ofrezco, porque entonces eso sería un negocio: 'Me das cariño y te doy cariño'. No, de ese modo no, pero sí recibir aunque sea una pequeña atribución o agradecimiento de todo lo que has hecho tú por esa o esas personas.

Muchas veces nos preguntamos si de verdad hay alguien que nos quiere en este mundo, y por supuesto me refiero a un querer diferente al de la familia, porque gracias a dios (o a lo que sea en lo que creas) tenemos (en nuestra mayoría) aunque sea a un familiar que nos apoya y quiere incondicionalmente, pero también todos necesitamos un aprecio y querer de otro tipo... De un tipo del que ninguno de tus familiares puede otorgarte. Yo me hago esa pregunta todos los días, y hasta el momento no he podido responderla.

''Las palabras se las lleva el viento''.... ¿Nunca escuchaste eso? Pues ahora que lo has leído, deberías saber que eso no son sólo palabras, es una certeza y es algo que no necesitas creerle a este pobre niño que sólo está desahogándose, es algo de lo cual te darás cuenta a lo largo de tu vida, si es que ya no te has dado cuenta de que es real. Muchos nos dicen un 'te quiero', muy pero muy pocos nos dicen un 'te amo'. Pero sinceramente... ¿Ésto es lo que sienten por nosotros? Cosa que única y exclusivamente tú podrás responder, basándote en los comportamientos que tenga esa persona hacia ti, basándote en cuánto te lo demuestra, porque como ya mencioné arriba; las palabras se las lleva el viento.

Un querer se demuestra con acciones, no con palabras. Si de verdad quieres a una persona, demuéstraselo. Aunque claro, no dejes de decirlo, porque hay veces que necesitamos que alguien nos caliente el oído diciéndonos un te quiero, pero éste debe estar acompañado de una acción que lo corrobore. No, no hace falta ser millonario ni tampoco tener buenos contactos para demostrar el querer. Éste tiene mil y un formas de ser demostrado, así que esa no es excusa.

Una de las cosas que más me molesta, es cuando alguien te dice te quiero por inercia, o simplemente porque tú se lo dijiste y para no quedar mal, te responden con un 'yo también te quiero'. Si no es lo que sientes, NO LO DIGAS. Quedas mucho mejor diciendo un 'gracias' sincero, a decir un 'yo también' falso y lleno de mentiras, ya que con esas palabras podrías ser capaz de alimentar un querer que no existe.

Y para terminar, cito lo que coloqué en mi Facebook, por lo cual escribí ésto: ''Hoy, me di cuenta de que a nadie le interesa sinceramente lo que te pase, a nadie le gustaría ponerse en tus zapatos para ver qué tan duro la estás pasando... Entonces mi pregunta es, ¿vale la pena preocuparse por aquellos que no lo harán por ti?''


Piénsalo, y luego me dirás como vez el mundo, o al menos las personas que te rodean, de allí en adelante.